Cómo se hace: Primeramente, separaremos las yemas de las claras (éstas últimas las dejamos para otra preparación). Esponjamos las yemas hasta que alcancen 3 veces su volumen, es decir, batimos enérgicamente con varillas, mejor si son eléctricas, ya que nos facilitará el trabajo. En segundo lugar, hacemos un almíbar a 121° con el agua y el azúcar, o sea a punto de bola. En caso de que no tengamos un termómetro de azúcar, se consigue el punto dejando hervir suavemente unos 10 minutos aprox. Este almíbar, una vez que está en su punto, se lo incorporamos al batido de yemas sin dejar de batir hasta que se enfríe. Se deberá obtener una mezcla bastante densa. Por otro lado, fundimos la cobertura de chocolate al baño maría y dejamos templar hasta que alcance los 50° aprox. Aprovechamos para montar la nata y le añadimos 1/3 de ésta a la cobertura de chocolate, varillando con fuerza el conjunto. (esto se hace para igualar texturas y que luego sea más fácil mezclar las cremas). Seguidamente echamos el resto de la nata mezclándola con mucho cuidado. Una vez que lo tenemos bien unido (se hará mediante movimientos envolventes y suaves, de abajo hacia arriba, procurando no desmontar la nata, ya que esto es lo que nos dará la textura "mousse"). Por último, incorporar esta mezcla a la pasta bomba (batido obtenido de mezclar las yemas con el almíbar) delicadamente. Repartir entre 8 copas de postre y refrigerar. A última hora, decorar al gusto, con unos botones de nata montada, virutas de chocolate, barquillos… Obtenido de: http://www.blogseitb.com |